17/10/05

Revistra PyME


Negocios por escrito


El mercado editorial también está atravesando un crecimiento sostenido desde hace dos años, según datos del Observatorio de Industrias Culturales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En 2004, fue el segundo sector económico de mayor crecimiento, con un 20,5%, después del automotriz. Entrado 2005, la producción de libros creció un 28% durante los primeros seis meses, en comparación con el mismo período del año anterior y promete seguir en aumento.
En los'90, unas 20 firmas nacionales —en su mayoría de capitales extranjeros— concentraron aproximadamente la mitad de la producción de libros editados en el país (no títulos), en términ
os de ejemplares. En paralelo, se registró la creación de una significativa cantidad de nuevas editoriales, orientadas a segmentos específicos de lectores, con un alto grado de especialización temática y gran calidad editorial.
En 1992, Guido Indij fundó La Marca Editora, un sello independiente especializado en arte, fotografía, ensayo y poesía. Para financiar la primera serie de obras, Indij vendió su auto mientras trabajaba desde el living de su casa. La colección (Cuadernillos de Género) estaba constituida por tres compilaciones de ensayos sobre fotografía, televisión y literatura policial. Con las obras bajo el brazo,
Indij comenzó a recorrer librerías. Pronto comprobó que la desventaja de la distribución directa de los editores pequeños es que, la poca variedad de la oferta reduce el poder de negociación con los libreros.
Allí decidió empezar a importar libros de México en cantidades reducidas. Además de editar, la empresa comenzó distribuir libros, propios y adquiridos, en librerías locales. Así nació proveedores internacionales. En 1996, llegó la cadena de librerías especializadas Asunto Impreso Librería de la Imagen con la inauguración de tres locales.
"El editor independiente surfea por los intersticios, se ocupa de lo que no se ocupan otros. Edita muchas veces a contracorriente de las lógicas de mercado. Es que allí está su lógica", afirma
Indij en su texto El 'editor surfer'.
La Marca Editora y Asunto Impreso encontraron lectores ávidos de libros que, a falta de rótulo preciso, son básicamente diferentes. Es más, para los más conservadores, muchos de los productos editados por
Indij difícilmente puedan ser categorizados como libros: desde Cartele, un trabajo fotográfico que registra la impronta de la cultura popular en carteles de la vía pública, hasta Máximas Mínimas de Benavides Bedoya, un libro encuadernado con tapas de piedra.