8/10/06

LA FÁBULA DEL BOLUDO

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertía con "el boludo del pueblo", un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeńos mandados y recibiendo limosnas.

Diariamente algunos hombres llamaban al boludo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 40 reales y otra de menor tamańo, pero de 200 reales.

"El boludo" siempre cogía la más grande (y menos valiosa), lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamańo valía menos. "El boludo" le respondió:
"Lo sé, no soy tan boludo,vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda".

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se puede también sacar varias conclusiones:
  • - La primera: Quien parece boludo, no lo es necesariamente.
  • - La segunda: Los verdaderos boludos, no necesariamente cobran la apariencia estigmática de los boludos.
  • - La tercera: La ambición desmedida puede acabar cortando la fuente de ingresos.
  • - Pero la conclusión más interesante es la cuarta: podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Lo importante no es lo que piensan de nosotros, sino lo que pensamos de nosotros mismos.

"Al hombre inteligente no le importa aparentar ser un boludo, delante de un boludo que aparenta ser inteligente"